De luchadores a aspirantes
Hace sólo 11 semanas, el Aston Villa no conocía la victoria y era antepenúltimo de la Premier League. A día de hoy, bajo la dirección de Unai Emery, ocupa la tercera posición, y los rumores de que puede aspirar al título son cada vez más fuertes. La dramática victoria del sábado por 2-1 sobre el líder, el Arsenal, subraya sus credenciales, y supone la 63ª victoria de Emery en la Premier League, la mayor en la historia del club.
El impacto de Emery es innegable. Con un 54,94% de victorias en 162 partidos, sólo el Arsenal y el Manchester City han sumado más puntos que el Villa, con 67 en 34 encuentros esta temporada. Su campaña en la Europa League también va por buen camino, con un partido crucial contra el Basilea el jueves que podría asegurarle el pase a octavos.
Un comienzo difícil
La temporada empezó de forma turbulenta. El Villa estaba entre los tres últimos, fuera de la Carabao Cup, y era el último equipo de la Football League en marcar un gol. La marcha de Monchi, presidente de operaciones futbolísticas del Villa, en septiembre, unida a la restricción del gasto estival debido a las normas sobre beneficios y sostenibilidad (RSP), suscitó dudas sobre los métodos de Emery.
La plantilla se resintió. Tras pasar de ser un equipo en apuros en la Premier League en 2022 a cuartofinalista de la Liga de Campeones en menos de dos años, el cansancio parecía filtrarse por las gradas y el terreno de juego. Los primeros partidos fueron mediocres: un empate sin goles con el Newcastle, una derrota por 1-0 en Brentford y una derrota en casa ante el Crystal Palace que puso fin a una racha de 12 meses sin perder en Villa Park.
Creencia inquebrantable
A pesar de los desafíos, Emery se mantuvo inquebrantable. Se resistió a las peticiones de que revisara sus métodos y, en su lugar, se reafirmó en sus convicciones. El campo de entrenamiento de Bodymoor Heath se convirtió en una fortaleza, con Emery exigiendo una intensa concentración y manteniendo sus detalladas sesiones de vídeo. Cuando se le preguntó en privado sobre cambios tácticos, se negó en redondo a desviarse de su planteamiento.
El control de Emery en el Villa no tiene parangón, algo de lo que careció durante sus etapas en el Arsenal y el París Saint-Germain. Su influencia se extendió al nombramiento de Roberto Olabe, sustituto de Monchi, y su confianza en personal clave como Damián Vidagany, director de operaciones futbolísticas, ha sido fundamental.
Invertir la tendencia
Las estadísticas lo dicen todo. El Villa ha ganado nueve de sus 10 últimos partidos de la Premier League, con la única mancha de una derrota por 2-0 en Liverpool. También ha logrado 13 victorias en sus últimos 15 partidos en todas las competiciones. Sin embargo, sus actuaciones no han sido del todo convincentes, a excepción de la dominante victoria por 4-0 sobre el Bournemouth.
En sus últimos cinco partidos de la máxima categoría, el Villa ha mostrado una métrica mejorada: 8.8 goles esperados (xG) frente a los 3,8 de principios de temporada, más disparos (75 frente a 52), más ocasiones grandes creadas (10 frente a seis) y más toques en el área rival. El equipo ataja más y muestra una mayor resistencia.
“No estoy pensando en eso (el título)”, dijo Emery tras la victoria sobre el Arsenal. “Sé que 38 partidos son muy difíciles. No somos un aspirante”
Sin embargo, con Emery al timón, el ascenso del Villa es un testimonio de su perseverancia y fe. Ahora que se preparan para reforzarse en enero, con la incorporación del joven extremo brasileño Alysson, procedente del Gremio, el futuro parece prometedor. El firme planteamiento de Emery no sólo ha resucitado al Villa, sino que lo ha situado como un serio aspirante a la Premier League.

