Tras un accidentado fin de semana en Mugello, donde el rendimiento esperado nunca se materializó y la diferencia con Marc y Alex Márquez fue flagrante, Pecco Bagnaia opta por un reajuste estratégico de cara al Gran Premio de Assen. El vigente tricampeón del mundo de MotoGP ha reconocido lo que muchos sospechaban: su antaño dominante tacto en el tren delantero ha decaído, comprometiendo el agresivo estilo de frenada que le hizo tan letal en 2024.
“Reuní a mi equipo y le pedí disculpas”, reveló Bagnaia en una sincera entrevista con DAZN. “Quiero hacer las cosas de otra manera, ir en su dirección”
Esa admisión marca un cambio sísmico en su enfoque. Conocido por su precisión y control en las frenadas, Bagnaia se enfrenta ahora a una sensibilidad en el tren delantero que le obliga a contenerse. Sin embargo, en Assen no se retira, sino que se rearma.

Animado por los destellos de competitividad en Mugello – “Por primera vez, fui capaz de luchar un poco” – Bagnaia llega a Assen con una determinación renovada. ¿Su nuevo mantra? Positividad y ejecución decidida.
“Quiero centrarme en lo positivo, no en lo negativo”, afirma. “Dar más vueltas en los entrenamientos, estar mejor preparado para las carreras, y ver si eso cambia la situación”
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Revisión estratégica en Ducati Lenovo
La transformación no se limita al enfoque mental. Bagnaia planea revisar su metodología de trabajo y el proceso de feedback de los pilotos. ” Si entras en boxes y haces una lista de todos los fallos de la moto, los ingenieros se pierden”, señala. “Daré más vueltas, me centraré en un problema cada vez y lo resolveré sin complicar las cosas”
Es una estrategia de vuelta a lo básico con un toque de visión de futuro, y todo el equipo Ducati Lenovo está alineado. La atención se centra ahora en la innovación de la ingeniería y el perfeccionamiento táctico para devolver a la Ducati Desmosedici a su mejor forma.
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El factor estabilidad
Bagnaia no es impreciso sobre lo que necesita. “Una Desmosedici ultra-estable”, dice simplemente. En este momento, la moto carece de esa ventaja, pero el equipo sabe dónde buscar. ” Vamos a ralentizar ciertos movimientos para ganar consistencia”, explica. Y en un deporte que se mide en milisegundos, ese margen de estabilidad podría significar la diferencia entre el mediocampo y el podio.
Todos los ojos puestos en Assen
Con Assen como punto de inflexión crítico en la campaña de MotoGP de 2025, el giro filosófico y técnico de Bagnaia podría redefinir su temporada. Si consigue estabilizar la Desmosedici y recuperar la confianza en el tren delantero, la magia que una vez le definió podría volver a encenderse.
Una cosa está clara: Bagnaia no está esperando el cambio, lo está diseñando.