Alerta de sorpresa masiva. En un resultado que rompió los pronósticos y reescribió la historia del EuroBasket, Finlandia eliminó a Serbia por 92-86 en los octavos de final del EuroBasket 2025, enviando a casa al tres veces MVP de la NBA Nikola Jokic y prolongando la sequía de trofeos de Serbia.
Este es el segundo EuroBasket consecutivo en el que Serbia cae eliminada en octavos de final: en 2022 fue eliminada por Italia (94-86). Y una vez más, Jokic se marcha sin una sola medalla del EuroBasket a su nombre.
Jokic cumplió, pero no fue suficiente
Jokic estuvo clínico: 33 puntos en tiros de 9 de 13, más 8 rebotes. Si añadimos los 20 puntos de Nikola Jovic, el dúo sumó 53 de los 86 puntos de Serbia. Pero más allá de ellos, el ataque serbio careció de mordiente y, lo que es más importante, de compostura en la recta final.
Serbia encontró brevemente el ritmo en el segundo cuarto, superando a Finlandia 24-16, pero su ventaja táctica se desvaneció al final. Jokic no pudo anclar ambos extremos bajo la creciente presión finlandesa, y ahí cambiaron las tornas.

Miro Little. Source: fiba.basketball
Aumenta el acierto finlandés
Lauri Markkanen anotó 29 puntos con un 8/24 en tiros de campo, pero el puñal vino de Elias Valtonen. Sus ocho puntos sin réplica en el tiempo crítico sentenciaron el partido, convirtiendo una nerviosa ventaja de 82-78 a menos de 2 minutos del final en una victoria contundente.
El mérito también fue de Mikael Jantunen, que marcó la pauta desde el principio con dos triples consecutivos en un arranque de 11-1. Esa confianza inicial sentó las bases sobre las que se asentó Finlandia. Esa confianza inicial sentó las bases sobre las que Finlandia se apoyó cuando más importaba.
¿Y ahora qué?
Finlandia, que partía como favorita en la mayoría de los mercados de apuestas directas, ya está en cuartos de final y espera al ganador del Francia-Georgia. Los apostantes harán bien en seguirlos de cerca: el liderazgo de Markkanen y la confianza de Valtonen han hecho de ellos algo más que un tapado.
¿Podrán llegar tan alto en el grupo? ¿O ha sido éste el punto álgido de su carrera de Cenicienta? En cualquier caso, una cosa está clara: a la generación dorada de Serbia se le acaba el tiempo, y la sequía europea de Jokic acaba de añadir otro capítulo brutal.



