El Liverpool se impuso con solvencia al West Ham United (2-0), ampliando su dominio en este encuentro y sumando tres puntos muy necesarios tras una racha de tres derrotas consecutivas. Con esta victoria, el Liverpool suma su 15º triunfo en los últimos 13 enfrentamientos con los Hammers en la Premier League, lo que refuerza el carácter unilateral que ha adquirido este duelo en la historia moderna de la liga inglesa.
El ambiente en el estadio londinense estaba cargado tras el triste fallecimiento de Billy Bonds, icono del club, y se celebraron homenajes antes del saque inicial. Pero en cuanto sonó el silbato, el Liverpool, golpeado por los últimos resultados y con la presión de tener que reaccionar, no perdió el tiempo.
El Liverpool empieza con buen pie pese a su reciente crisis
Los hombres de Arne Slot han atravesado un periodo turbulento, con pérdidas de balón y falta de intensidad. Sin embargo, éste era el tipo de partido que necesitaban: un rival al que históricamente dominan y una oportunidad para recuperar la confianza. El gran fichaje Alexander Isak estuvo a punto de dar la campanada en los primeros compases, obligando a Alphonse Areola a realizar una espectacular parada de reacción con un remate acrobático.
Con Mohamed Salah en el banquillo, el Liverpool careció de su habitual filo de ataque. Aun así, creó el primer momento de verdadero peligro antes del descanso, cuando un pase bombeado de Virgil van Dijk inquietó a la zaga del West Ham. El balón llegó a Florian Wirtz, que parecía destinado a marcar su primer gol en la Premier League, pero remató a las manos de Areola.
Isak rompe su sequía
Tanto Wirtz como Isak se han visto sometidos a escrutinio desde su llegada a Anfield, pero el delantero sueco por fin cumplió. Justo antes de cumplirse la hora de juego,Cody Gakpo, de , le sirvióun pase inteligente que permitió a Isak hacerse con medio metro en el área y rematar a placer. Era un gol que el Liverpool necesitaba desesperadamente, y que Isak necesitaba aún más.
El West Ham, por su parte, se esforzó por generar peligro. La decisión de Nuno Espírito Santo de cambiar un delantero por otro frustró a la afición local, que quería más ambición a medida que se escapaba el partido.
Paquetá acaba con las opciones del West Ham
Si los Hammers tenían alguna esperanza de rescatar el partido, se evaporó a seis minutos del final con laexpulsión de Lucas Paquetá. Ya había sido amonestado por desacato, pero segundos después recibió una segunda amarilla por la misma infracción, un momento de indisciplina innecesario y costoso.
Con el West Ham reducido a 10 hombres, el Liverpool sentenció el partido en el tiempo añadido. Tras una presión sostenida en el área, Gakpo reaccionó con rapidez y marcó a bocajarro, sellando un resultado moralizador para los de Slot.
Qué significa este resultado
Para el Liverpool, se trata de una victoria estabilizadora y vital, que le devuelve a la parte alta de la tabla y frena una preocupante caída. Slot espera que se convierta en un punto de inflexión, sobre todo para los grandes fichajes como Isak, que por fin tienen un impulso sobre el que apoyarse.
El West Ham, por su parte, se mantiene por poco por encima de la zona de descenso gracias a otros resultados, pero las señales de alarma están ahí. La falta de amenaza ofensiva, unida a la imprudente expulsión de Paquetá, les hace mirar con ansiedad los partidos de entre semana, que podrían arrastrarles a los tres últimos puestos.
El Liverpool recupera la confianza. El West Ham invita a la presión. El caos de la Premier League sigue rodando.
