El UAE Team Emirates regresa al Tour de Francia no sólo para competir, sino para reescribir el guión. Con
Tadej Pogačar a la cabeza, todas las miradas están puestas en el temible Col de la Loze, una subida que convirtió los sueños en polvo hace sólo dos años
En 2021, el fenómeno esloveno se resquebrajó en esa brutal ascensión alpina. Ese día, su compañero de equipo
Marc Soler permaneció a su lado mientras Pogačar, agotado por una devastadora derrota en la contrarreloj contra Jonas Vingegaard el día anterior, luchaba por mantener el ritmo.
“Fue un día duro física y mentalmente”, dijo Soler a WielerRevue. “Hice todo lo que pude para motivarle, pero ya no funcionó.
Le dije que aún podía ganar por un segundo, que no todo se reducía a ese día. Pero el Col de la Loze es muy duro”
Ahora, con la ruta volteada para atacar la subida por su lado opuesto, la ambición del equipo es clara: la redención.
” Todavía bromeamos sobre ese día”, admitió Soler. “Sobre todo por la cara que puse intentando animarle. Se ha convertido en una anécdota en el equipo. Pero este año queremos ganar allí. Es la ocasión perfecta para vengarnos”
Detrás de las risas se esconde una verdad que sólo ven los de dentro: Pogačar es ahora diferente. Más fuerte. Más afilado. Más completo.
” Nadie le ha ganado nunca en los campos de entrenamiento desde que yo me incorporé”, reveló Soler. “Siempre es un poco mejor que los demás”
Y cuando se hacen comparaciones, Soler no se contiene. “Me recuerda a cuando estaba en Movistar. Entonces nadie podía batir a Alejandro Valverde en
. Pero el caso es que Tadej es aún mejor. Está hecho para todas las carreras. Un día, una semana o tres semanas. Montañas, adoquines, llanos, no importa. Es el mejor en casi todo”
A medida que las altas montañas del Tour se acercan una vez más, el Col de la Loze se erige no sólo como una prueba de piernas, sino de memoria y orgullo.
¿Podrá Pogacar exorcizar finalmente el fantasma de aquel día? Todo apunta a que sí