El lento comienzo de Gyokeres en el Arsenal
Viktor Gyokeres llegó el verano pasado al Arsenal procedente del Sporting como uno de los delanteros más temidos de Europa, tras una asombrosa campaña en la que marcó 54 goles en 52 partidos. Sin embargo, a mitad de su primera temporada en la Premier League, el internacional sueco sólo ha marcado cinco goles, dos de ellos de penal. La pregunta que se plantea es: ¿está Gyokeres fracasando en su adaptación, o es el sistema del Arsenal el que está ahogando sus virtudes?
Cómo prosperó Gyokeres en el Sporting
En el Sporting, Gyokeres era el eje de un ataque directo y con muchas transiciones. Los campeones portugueses no siempre encerraban a los equipos atrás, pero destacaban en el juego rápido y vertical, lanzando pases largos a Gyokeres en cuanto recuperaban la posesión. Su juego floreció en tres aspectos clave:
- Rápidos movimientos hacia el balón
- Correr hacia atrás desde posiciones amplias, especialmente por la derecha
- Hacer rodar a los defensas cuando el balón le llegaba a los pies
A Gyokeres le encantaba estar al acecho en la última línea de la defensa, y a menudo se escoraba hacia zonas más amplias antes de explotar al espacio. Su golpeo con la pierna derecha, potente incluso desde ángulos cerrados, fue una de las señas de identidad de su éxito en el Sporting. Cuando los defensas se agolpaban en el área, él se adaptaba, aguantaba la carrera para recibir el balón al borde del área y ganaba tiempo para disparar.
De los 54 goles que marcó la temporada pasada, 20 llegaron de penalti, y algunos fueron remates tras recortes. Pero la mayoría llegaron cuando tuvo espacio para correr, tiempo para asentarse y espacio para golpear.
El sistema del Arsenal: ¿Un desajuste?
El planteamiento del Arsenal no podría ser más diferente. El equipo de Mikel Arteta construye metódicamente, basándose en pases a ras de suelo y rotaciones posicionales para romper bloques bajos. Las defensas de la Premier League, compactas y atléticas, dejan poco espacio atrás, justo donde Gyokeres prospera.
En lugar de correr hacia los balones en profundidad, a menudo lucha en un área congestionada, tratando de rematar los centros. El ex delantero inglés Gary Lineker criticó sus movimientos en el podcast The Rest Is Football:
“Como la mayoría de los delanteros, espera a ver adónde va el balón y luego ataca el espacio, pero eso es lo que hacen los defensas. Como delantero, tienes que apostar por dónde crees que puede ir el balón e ir justo cuando está a punto de ser cruzado. De ese modo, le robas la marcha al defensa. No veo eso muy a menudo en Gyokeres en la actualidad”
El Arsenal ha intentado 68 pases en profundidad esta temporada -más que ningún otro equipo de la Premier League-, lo que sugiere un esfuerzo deliberado por alimentar a Gyokeres. Pero los defensas de la Premier League recuperan demasiado rápido, lo que le obliga a reciclar la posesión en lugar de disparar.
Posibles soluciones
¿Una solución? Emparejar a Gyokeres con un compañero del tipo de Kai Havertz, un delantero que pueda ocupar a los centrales y enlazar jugadas. De este modo, Gyokeres tendría libertad para atacar los espacios, como hace Lautaro Martínez junto a Romelu Lukaku en el Inter de Milán.
A Gyokeres no le faltan aportaciones. Su presión ha forzado errores, y sus carreras sin balón han sacado a los defensas de su sitio, creando espacios para sus compañeros. Pero el Arsenal -y Gyokeres- necesitan más goles.
Adi Viveash, su antiguo segundo entrenador en el Coventry City, declaró a Sky Sports: “[Viktor]se frustraría si pasara tres o cuatro partidos sin marcar”
Convertirlo en el lanzador de penaltis del Arsenal y destacar su juego de acumulación podría aliviar la presión. Sin embargo, si el Arsenal quiere poner fin a 21 años de sequía de títulos, tendrá que sacar a relucir todo el potencial de Gyokeres, y rápido.
