El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, ha dado la voz de alarma antes de la Copa Mundial de 2026, anticipando que las temperaturas abrasadoras en las ciudades anfitrionas de Estados Unidos, Canadá y México pondrán a prueba la resistencia y la preparación de los jugadores como nunca antes.
Tuchel, que asistirá este mes a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, afirma que el torneo ofrece una valiosa oportunidad para estudiar cómo los atletas afrontan el calor y la humedad elevados, especialmente en sedes como Miami, donde los horarios de los saques de salida reproducirán las condiciones que se esperan el próximo verano.
“Es importante ver partidos ahora en América, y en Miami a las tres de la tarde”, declaró Tuchel mientras preparaba a Inglaterra para su partido de clasificación contra Andorra en Girona. “Tenemos que entender cómo enfriar a los jugadores, beber; cuáles son nuestras opciones“
Inglaterra ocupa el primer puesto del Grupo K en la fase de clasificación para el Mundial y está cerca de asegurarse el pase a la fase final. Pero Tuchel no sólo se centra en la forma, sino que anticipa un torneo definido tanto por el clima como por la competición.
“Vamos a ver, porque es después de la temporada, así que será muy parecido”, añadió. “He hecho la pretemporada en Orlando, y me sorprendería mucho que no sufriéramos. Sufrir es uno de los titulares para este Mundial”
Como parte de su planificación previa, los Tres Leones están utilizando tiendas de campaña térmicas durante los entrenamientos en Gerona para simular y controlar las respuestas físicas a la temperatura y la humedad elevadas, una estrategia que Tuchel espera que arroje ajustes basados en datos antes de que comience el torneo.
La magnitud del desafío climático da que pensar. Los datos del estudio meteorológico de 20 años de la Universidad de Brunel muestran que 14 de los 16 estadios anfitriones probablemente verán temperaturas diarias superiores a 28°C en junio y julio, y se prevé que cuatro ciudades superen los 32°C durante veranos más calurosos que la media.
Dallas, una de las sedes seleccionadas, experimenta regularmente más del 80% de los días por encima de 28°C durante esos meses punta. Y esto plantea serias dudas sobre el bienestar de los jugadores y la programación de los partidos.
FIFPRO, el sindicato mundial de jugadores, se ha pronunciado al respecto. Recomienda pausas de enfriamiento obligatorias cuando la temperatura global del bulbo húmedo (WBGT, por sus siglas en inglés) se sitúe entre 28-32°C, idealmente en torno a los minutos 30 y 75. Si la WBGT sobrepasa los 32ºC, la pausa será obligatoria. Si la WBGT supera los 32°C, tanto las sesiones de entrenamiento como los partidos deben reprogramarse.
Con estas condiciones en juego, las primeras advertencias de Tuchel reflejan un cambio en la filosofía de la preparación, en la que la táctica y la forma física deben ir acompañadas de estrategias de adaptación al calor respaldadas por la ciencia. Para las ambiciones de título de Inglaterra, el control del clima podría ser la próxima ventaja competitiva.

