El regreso de Neymar al Santos puede haber terminado no con una explosión, sino con un extraño error de cálculo. En lo que podría ser su última aparición con el club, el delantero brasileño de 33 años recibió una segunda tarjeta amarilla por un inexplicable intento de mano, canalizando la infame “Mano de Dios” de Diego Maradona de todas las maneras equivocadas.
Cuando el Santos y el Botafogo empataban a 0-0 y quedaban menos de 15 minutos para el final del encuentro, Neymar se zambulló en el área para transformar un rechace con la mano. La jugada provocó la indignación inmediata de los jugadores del Botafogo y la indulgencia del árbitro, que le mostró la segunda amarilla y expulsó a Neymar. Era su primera aparición como titular desde que se recuperó de una lesión, ahora interrumpida de forma dramática.
Para colmo de males, el Botafogo aprovechó su superioridad numérica y marcó en el minuto 86, logrando una victoria vital (1-0). Con esta derrota, el Santos se mantiene en la 18ª posición, con siete derrotas en once partidos de liga.
Tras el partido, Neymar se disculpó en las redes sociales por su imprudente decisión:
“Cometí un error, ¡perdónenme! Hoy, si no me hubieran expulsado, estoy seguro de que habríamos conseguido los tres puntos. Pueden contar estos tres puntos en mi contra”
El momento no podía ser peor. Neymar tiene contrato con el Santos hasta el 30 de junio. La tarjeta roja significa que se perderá el partido del jueves contra el Fortaleza, y a menos que se amplíe su contrato, ese momento de locura puede haber sido su canto del cisne del Santos. El próximo partido de liga del club no llegará hasta julio, tras el parón por el Mundial de Clubes.
Aunque los aficionados esperaban que el regreso de Neymar ayudase a resucitar al equipo, este episodio no hace más que ahondar la incertidumbre en torno a su futuro y a las esperanzas de supervivencia del Santos.


