La búsqueda de refuerzos defensivos por parte del Liverpool ha sufrido un revés, ya que Nathan Zeze, considerado por muchos como el “próximo William Saliba”, ha optado por fichar por el Neom, de la Pro League saudí, rechazando el interés de varios clubes de la Premier League, entre ellos los Reds.
A pesar de que Arne Slot supervisó un verano de grandes gastos, el gigante de Merseyside sigue siendo vulnerable en el centro de la defensa. La veteranía de Virgil van Dijk, la expiración del contrato de Ibrahima Konaté y las persistentes lesiones de Joe Gómez no hacen sino aumentar la urgencia de sangre fresca en la defensa de Anfield.
Zeze ficha por Neom: El Liverpool no da en el clavo
zeze, de 20 años, internacional sub-21 con Francia y 35 partidos con el Nantes, se consideraba una inversión viable a largo plazo. Su estilo -una presencia serena con una excelente distribución del balón- suscitó comparaciones con Saliba, del Arsenal, y llamó la atención de Aston Villa, Everton, Bournemouth y Liverpool.
Pero el Neom, recién ascendido de la segunda división saudí, se hizo con el fichaje del joven defensa. Se une así a Marcin Bulka y Alexandre Lacazette, antiguos talentos de la Ligue 1, en el marco de una ambiciosa campaña de fichajes destinada a perturbar a la elite nacional.
El tiempo corre: ¿Intervendrá el Liverpool por Guehi?
La decisión de Zeze deja al Liverpool bajo presión. Sin un refuerzo natural y con cada vez más partidos pendientes, una cobertura de emergencia como Wataru Endo o incluso Andrew Robertson en el centro de la defensa dista mucho de ser ideal. La preferencia de Slot por defensas estructurados y adelantados hace que las opciones internas sean el último recurso.
Aquí entra Marc Guehi. El defensa del Crystal Palace, que entra en el último año de su contrato, ha estado durante mucho tiempo en el punto de mira del Liverpool. Sin embargo, el Palace se atrinchera y no autoriza su venta pese al creciente interés. El Liverpool podría aprovechar las últimas semanas del mercado para forzar una operación, pero es un juego arriesgado dada la intensificación de la carrera por el título.
Con los rivales reforzándose y las lesiones siempre al acecho, quedarse quieto podría salir caro. La marcha de Zeze podría no ser el último giro de la saga defensiva del Liverpool este verano.

