ElWest Ham United está considerando un sensacional reencuentro con el ex capitán Scott Parker a medida que aumenta la presión sobre el actual técnico Graham Potter. Se ha hablado internamente del técnico del Burnley como parte de una terna en la que también figuran Nuno Espírito Santo, Slaven Bilić y Gary O’Neil.
Potter, al borde del abismo
Potter ha sufrido un comienzo de pesadilla, con cuatro derrotas en cinco partidos de Premier League, la eliminación prematura de la Carabao Cup y el West Ham languideciendo en la zona de descenso. La derrota en casa por 2-1 ante el Crystal Palace el pasado fin de semana intensificó el malestar, con protestas de los aficionados contra la directiva en el estadio londinense.
El ex entrenador del Chelsea sólo ha ganado seis de los 25 partidos disputados desde que asumió el cargo en enero, y los próximos encuentros contra el Everton y el Arsenal podrían ser decisivos para su futuro.
Parker, candidato
Parker, de 44 años, devolvió al Burnley a la Premier League la temporada pasada, tras terminar segundo en la Championship por detrás del Leeds United. Tiene experiencia en la máxima categoría, tanto con el Fulham como con el Bournemouth, aunque el West Ham tendría que pagar una indemnización para atraerlo lejos de Turf Moor.
A pesar de ese obstáculo, la arraigada conexión de Parker con los Hammers -donde fue capitán del club, ganó tres premios consecutivos al Jugador del Año y pronunció una de las charlas de equipo más icónicas del club en el descanso durante la lucha por la supervivencia en 2010/11- le convierte en una opción atractiva para la directiva.
Otras opciones sobre la mesa
Bilić, otro ex entrenador y ex defensa del West Ham, está dispuesto a regresar, aunque sea a corto plazo, hasta el final de la temporada. Mientras tanto, Nuno, agente libre tras dejar el Nottingham Forest, es visto como un fuerte candidato gracias a su organización defensiva y habilidades de gestión de hombres. Ambos serían contrataciones más baratas que Parker.
Crece la presión de la afición
Alrededor de 3.000 aficionados protestaron ante el London Stadium el pasado fin de semana, pidiendo la dimisión del presidente David Sullivan y del vicepresidente Karren Brady. La directiva es reacia a alargar otra saga de directivos, pero podría verse obligada a actuar si los resultados no mejoran de inmediato.
Potter sigue en el cargo por ahora, pero con el Everton y el Arsenal a la vuelta de la esquina, puede que su tiempo se esté agotando, y Parker podría estar esperando un regreso sensacional.
