La eliminación de los Spurs en la FA Cup agrava los problemas de Frank
Aunque el Tottenham Hotspur haya acallado temporalmente a los críticos, su eliminación de la Copa de Inglaterra a manos del Aston Villa no hace sino agravar la sensación de que el tiempo de Thomas Frank al frente del equipo se está agotando. Una derrota por 2-1 en casa en la tercera ronda deja a los Spurs con poco más que el orgullo para jugar esta temporada a menos, por supuesto, que consigan un milagro en la Liga de Campeones.
El ambiente en el descanso era tóxico. Los hinchas de los Spurs, frustrados por una primera parte apática, abuchearon al equipo mientras abandonaba el campo. El Aston Villa, dominador y certero, ya había logrado una ventaja de 2-0 gracias a los goles de Emiliano Buendía y Morgan Rogers. Los asientos vacíos en la segunda parte decían que los aficionados ya habían visto suficiente.
La complacencia del Villa tras el descanso dio a los Spurs un balón de oxígeno. Wilson Odobert recortó distancias en el minuto 54 y, de repente, el estadio volvió a rugir. El equipo, por fin, mostró algo de urgencia, aunque sus esfuerzos fueron a menudo frenéticos en lugar de controlados. Frank, aferrado a lo positivo:
“La segunda parte es la que nos llevamos. Es lo que nos gustaría ser. La energía, la intensidad, jugar hacia delante, ser agresivos. Dominamos y creamos ocasiones”
Pero el daño ya estaba hecho. Los Spurs, decimocuartos en la Premier League, han quedado eliminados de la Copa de la FA, una competición que antes tenían en gran estima. La posición de Frank se vuelve más precaria con cada revés, y la paciencia de los aficionados se agota.
La frustración de los jugadores y las lesiones agravan las dificultades de los Spurs
Una trifulca entre los jugadores y el cuerpo técnico desvió brevemente la atención de la decepción. Los Spurs no estuvieron de acuerdo con las celebraciones del Villa, en especial con Ollie Watkins, que insultó a João Palhinha, lo que provocó un enfrentamiento con Morgan Rogers. Micky van de Ven, defensa de los Spurs, admitió que la inconsistencia del equipo es su mayor defecto:
“Si empezamos un partido así, será un partido totalmente diferente. No estuvimos ni cerca en la primera parte de lo que hicimos en la segunda. Tenemos que hacerlo durante los 90 minutos”
Las lesiones no han ayudado a la causa de Frank. Richarlison se retiró cojeando en la primera parte, con molestias en los isquiotibiales, y se unió a Mohammed Kudus, Lucas Bergvall y Rodrigo Bentancur. El técnico danés se muestra desafiante, insistiendo en que sigue contando con el respaldo del club:
“Siento completamente el apoyo. No hay ninguna duda. Tenemos que ofrecer más y mejores actuaciones y seguir adelante”
Pero las palabras no bastarán. Frank necesita resultados rápido. Con West Ham, Burnley, Borussia Dortmund y Eintracht Frankfurt en el horizonte, los próximos cuatro partidos podrían decidir su destino. Si los Spurs no dan la vuelta a la situación, incluso el jerarca más paciente podría empezar a vacilar.
Lea también: Mohammed Kudus, lesionado: El extremo del Tottenham, de baja hasta abril