La policía de Cheshire ha confirmado una segunda detención en relación con los insultos racistas en Internet dirigidos a la defensa inglesa Jess Carter durante la Eurocopa femenina de la UEFA 2025 de este verano.
El martes 2 de septiembre, un hombre de 30 años de Ripley, Derbyshire, fue detenido como sospechoso de comunicaciones maliciosas. Desde entonces ha sido puesto en libertad bajo fianza mientras continúan las investigaciones.
Este hecho se produce tras la detención de un hombre de 59 años la semana pasada, que quedó en libertad bajo investigación. Ambas detenciones están relacionadas con mensajes insultantes en las redes sociales dirigidos a Carter durante el torneo, en el que Inglaterra levantó el trofeo tras una dramática victoria final sobre España.
Jess Carter se aleja de las redes sociales
Durante la Eurocopa 2025, Carter reveló públicamente que había recibido insultos racistas en Internet durante su estancia en Suiza. En respuesta, anunció su decisión de alejarse de las redes sociales durante el resto del torneo, una decisión que recibió el apoyo generalizado de aficionados y compañeros de equipo.

Jess Carter. Fuente: independent.co.uk
La policía refuerza la tolerancia cero
El comisario jefe Mark Roberts, de la Policía de Cheshire, emitió un firme comunicado condenando los abusos:
“Nadie debería ser objeto de un abuso tan repugnante, y queremos dejar claro que los abusos racistas de esta naturaleza no serán tolerados. Todo el mundo es responsable de lo que hace y dice, y queremos asegurarnos de que los delincuentes no puedan esconderse detrás de un perfil en las redes sociales para publicar comentarios viles“
Las detenciones ponen de relieve los crecientes esfuerzos de la policía británica por responsabilizar a las personas que incitan al odio en Internet, especialmente cuando se dirigen contra deportistas profesionales que representan a su país en la escena internacional.
Una conversación más amplia en el fútbol
El incidente ha desencadenado de nuevo el debate sobre la responsabilidad en las redes sociales y la necesidad de una regulación más estricta para proteger a los jugadores de los abusos, especialmente a las mujeres y a los jugadores de color.
Mientras la selección femenina de Inglaterra sigue inspirando en el terreno de juego, la expectativa es igualmente clara fuera de él: el racismo no tiene cabida en el fútbol.
Manténgase al tanto de las novedades a medida que avanza la investigación y que los órganos de gobierno, los clubes y las fuerzas del orden se esfuerzan por garantizar un entorno más seguro para todos los deportistas, tanto en línea como en el terreno de juego.

