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Es probable que David Moyes se plantee abandonar el Everton tras un final catastrófico del mercado de fichajes que ha dejado a la plantilla significativamente debilitada.
Al entrar en las últimas semanas del mercado, Moyes había dejado claras sus exigencias: los Toffees necesitaban refuerzos en varias posiciones para intentar clasificarse para las competiciones europeas. En cambio, lo que se produjo fue una pérdida neta perjudicial. Solo se cerraron dos fichajes —Jack Grealish, cedido, y Ainsley Maitland-Niles por 3 millones de libras—, mientras que se marcharon cinco jugadores, entre los que destacan Iliman Ndiaye y Beto.
Moyes, en una situación delicada por la deficiente estrategia del club
La decisión de vender a Beto antes de conseguir un delantero sustituto desafía toda lógica. Cuando Folarin Balogun se echó atrás en un traspaso de última hora al club el día del cierre del mercado, el Everton se quedó con Thierno Barry como única opción de delantero veterano. Esa falla estructural recae directamente sobre la jerarquía del club, no sobre el entrenador.
La salida de Ndiaye agrava el daño. El extremo fue el atacante más eficaz del Everton a lo largo de la temporada 2025-26, y no ha llegado ningún sustituto directo. El Grupo Friedkin ha dejado a Moyes con una plantilla más reducida que la que tenía hace dos semanas.
«El escocés ha sido abandonado a su suerte por el Grupo Friedkin, y la tarea a la que ahora se enfrenta podría resultar simplemente demasiado difícil».
Un entrenador que señaló públicamente la necesidad de refuerzos y no recibió prácticamente nada a cambio tiene pocas razones para quedarse. Marcharse se convierte en una opción creíble cuando los recursos prometidos nunca llegan a materializarse.
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La amenaza de descenso es ahora una posibilidad real
Sobre el papel, el once titular del Everton sigue teniendo calidad. Grealish, Barry y Kiernan Dewsbury-Hall aportan al equipo una auténtica capacidad en el último tercio del campo. Seguir en la zona media de la tabla sigue siendo un objetivo alcanzable si ese grupo se mantiene en forma.
Esa salvedad es importante. La plantilla carece de profundidad significativa detrás de sus jugadores clave. Una sola crisis de lesiones —una racha de tres o cuatro bajas en las posiciones de ataque— podría arrastrar al club a una lucha por el descenso sin opciones viables en el banquillo ni en el equipo de reserva.
- Thierno Barry es el único delantero veterano disponible hasta enero
- Ndiaye, la principal amenaza creativa del equipo, se ha marchado
- Dos fichajes frente a cinco bajas suponen un retroceso neto
- No existe ningún recambio de calidad para las posiciones clave
La posición en la que termine el Everton esta temporada dependerá en gran medida de la disponibilidad de la plantilla de aquí a enero. El margen de error es muy estrecho. Sigue a TipsGG para estar al tanto de la temporada del Everton a medida que evolucione la situación.