Los Cherries añaden un experimentado portero a sus filas
El Bournemouth ha reforzado su portería con la cesión por una temporada de Christos Mandas, procedente del Lazio.
El internacional griego de 24 años se convierte en el primer jugador del club procedente de Grecia, y llega al Vitality Stadium con una gran experiencia en la Serie A a sus espaldas.
Mandas se incorpora hasta el final de la campaña, y el Bournemouth se reserva una opción para convertir el fichaje en permanente. El acuerdo incluye un préstamo de 1,3 millones de libras, que aumentará a 1,5 millones si el club decide no activar la cláusula de compra. Si opta por el traspaso definitivo, la cantidad ascenderá a 16 millones de libras.
Desde que llegó al Lazio procedente del OFI, Mandas ha disputado 33 partidos con el equipo italiano. Además, ha sido internacional con Grecia en dos ocasiones.
“Cuando supe que el Bournemouth estaba interesado, quise venir aquí”, declaró Mandas. “Se respira un ambiente mágico entre los jugadores y los aficionados, y me gusta cómo juega el equipo, así que es la decisión correcta”
Tiago Pinto, jefe de operaciones futbolísticas del Bournemouth, se mostró igualmente entusiasmado con el fichaje.
“Estamos entusiasmados con el impacto que puede causar, ya que aporta madurez y serenidad, a la vez que continúa su desarrollo como jugador”
Mandas es el segundo guardameta que llega al Vitality Stadium este mes. Fraser Forster, de 37 años, ex guardameta del Tottenham y del Celtic de Glasgow, firmó un contrato de seis meses a principios de enero, añadiendo más profundidad a la plantilla de los Cherries en su lucha por la permanencia en la Premier League.
¿Una apuesta calculada?
Con Neto como titular bajo los palos, Mandas tendrá que esperar su momento. Sin embargo, su llegada indica la intención del Bournemouth de reforzarse en áreas clave, aunque ello suponga apostar económicamente por un joven guardameta con poca experiencia en la máxima categoría.
El club espera que su serenidad y su experiencia en la exigente liga italiana sirvan para estabilizar el equipo, tanto si se recurre a él de inmediato como si no.