
La UEFA ha sancionado al defensa del Athletic de Bilbao Yeray Álvarez con 10 meses de suspensión por una infracción involuntaria de la normativa antidopaje. El fallo se debe a un positivo por canrenona, una sustancia clasificada como diurético y agente enmascarante. No podrá volver a los entrenamientos hasta el 2 de febrero de 2026, lo que deja al Athletic sin una figura clave durante casi una temporada completa.
🚨El incidente
El caso tiene su origen en un control antidopaje rutinario realizado tras la semifinal de la Europa League contra el Manchester United el 1 de mayo. Un laboratorio acreditado por la AMA detectó rastros de la sustancia prohibida, lo que dio lugar a una suspensión provisional el 2 de junio. El 10 de junio, la comisión disciplinaria de la UEFA había abierto una investigación completa, cuyo veredicto final se emitió el 19 de agosto.
Para los aficionados, ha sido una saga interminable: meses de espera, especulación e incertidumbre, para acabar con la sanción más dura posible.
💬La respuesta de Yeray
Álvarez se ha expresado con incredulidad y frustración. Sostiene que el resultado positivo se debió a la medicación para la caída del cabello que había estado tomando sin saberlo. Su declaración ha sido cruda y sincera:
“Nunca he consumido una sustancia prohibida en mi vida“
Sus palabras resuenan profundamente dado su pasado. Diagnosticado con cáncer testicular en 2016, Yeray ya ha demostrado una extraordinaria capacidad de recuperación, luchando contra el tratamiento sin dejar de jugar para el club de su infancia. Para sus seguidores, esta última prueba es dolorosamente injusta: otra batalla que nunca pidió.
🤝Apoyo del Athletic Club
El Athletic de Bilbao ha respaldado públicamente a su defensa, calificando el caso de “error humano” y prometiéndole todo su apoyo. En San Mamés, Yeray sigue siendo un símbolo de garra y lealtad, y los aficionados continúan coreando su nombre a pesar de la sentencia. El incidente es un duro recordatorio de la naturaleza implacable del deporte de élite, en el que incluso los errores involuntarios pueden tener consecuencias decisivas para la carrera.
Mientras la UEFA se mantiene firme en su reglamento, el peso emocional de esta decisión perdurará en Bilbao. Para Yeray Álvarez, se trata de otra prueba de carácter que va mucho más allá del campo de fútbol.