Los aficionados del West Ham exigen un cambio
Los aficionadosdel West Ham se preparan para otra manifestación contra la propiedad del club antes del partido de la Premier League del sábado contra el Burnley. La protesta, programada antes del partido, refleja la creciente frustración con David Sullivan y Karren Brady, que han dirigido el club desde 2010.
Los aficionados piden la dimisión tanto de Sullivan como de Brady, citando la insatisfacción con la dirección del club desde su victoria en la Conference League de 2023, su primer gran trofeo en 43 años. El traslado al London Stadium en 2016 y los continuos problemas con la sede también han alimentado el descontento.
Lee también: West Ham vs Burnley Predicción: 08.11.2025 Liga inglesa
Una historia de descontento
Las protestas se han convertido en algo habitual en los partidos del West Ham. En septiembre, unos 3.000 aficionados se manifestaron antes de la derrota por 2-1 ante el Crystal Palace, en el que fue el último partido de Graham Potter como entrenador. En octubre, los asientos vacíos recordaron los boicots de los aficionados durante el primer partido en casa de Nuno Espírito Santo, que acabó con derrota por 2-0 ante el Brentford, la quinta consecutiva del club en casa desde 1931.
Una sentada de protesta siguió a la victoria por 3-1 sobre el Newcastle United el 2 de noviembre, poniendo aún más de relieve el creciente malestar. Actualmente, el West Ham ocupa el 18º puesto de la Premier League, con sólo siete puntos en sus 10 primeros partidos. Un descenso a la Championship supondría el primero desde la temporada 2011-12.
Preocupaciones financieras y de rendimiento
Holly Turbutt, de West Ham Network, atribuye las protestas a una “multitud de problemas”, entre ellos el bajo rendimiento y la mala gestión financiera. A pesar de gastar 124 millones de libras esta temporada, lo que les sitúa en el 10º puesto de la Premier League, los problemas del club sobre el terreno de juego han desilusionado a los aficionados.
James Jones, del podcast We Are West Ham, describió al club como una “cáscara de lo que fue” Criticó el traslado del estadio y el rediseño del escudo, argumentando que los recursos financieros se han “malgastado”
Los organizadores esperan que al menos 9.000 aficionados participen en la manifestación del sábado. Una petición exigiendo la dimisión de Sullivan y Brady ha cosechado más de 16.000 firmas, y la Junta Consultiva de Aficionados del West Ham ha aprobado un voto de desconfianza en la directiva.
El club reconoció las protestas de septiembre, afirmando que “escucha las opiniones de los aficionados” y que ha invertido significativamente en el funcionamiento del fútbol. También se comprometió a mejorar la experiencia del día del partido, pero no se refirió a futuras protestas.
