Cristiano Ronaldo ha vuelto a acaparar los titulares, no sólo por sus números sobre el terreno de juego, sino también por la renovación de su contrato con el Al Nassr, que bate todos los récords. El ídolo portugués, que cumplirá 42 años antes de que expire su contrato, ha firmado una prórroga de dos años por un valor de 340 millones de libras esterlinas anuales.
Pero si bien los datos económicos son asombrosos, el efecto dominó dentro del vestuario del Al Nassr está resultando igual de explosivo
La rápida salida de Jhon Duran: 65 millones de libras en seis meses
El primero en caer es Jhon Durán. El ex delantero del Aston Villa llegó a bombo y platillo, tras pagar 65 millones de libras y marcar cuatro goles en sus tres primeros partidos. Pero su salario de 320.000 libras a la semana y el descontento entre bastidores han truncado su periplo saudí. Según The Telegraph, el “caos” interno desencadenado por el nuevo estatus de Ronaldo es el principal motivo por el que Duran ha decidido marcharse, posiblemente para reunirse con José Mourinho en el Fenerbahçe en calidad de cedido
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Sadio Mané también en duda
Otra ficha de dominó que se tambalea es la de Sadio Mané. Traído del Bayern de Múnich en 2023, la estrella senegalesa ha ofrecido un gran rendimiento con 37 goles en 97 partidos. Sin embargo, como destaca Jonathan Liew, de The Guardian, tanto Mané como Durán están ahora “eclipsados hasta tal punto que ambos podrían marcharse este verano.”
El efecto Ronaldo: Un arma de doble filo
Ronaldo ha marcado 99 goles con la camiseta del Al Nassr y ha encabezado la tabla de goleadores de la liga profesional saudí durante dos temporadas consecutivas. Sin embargo, los grandes trofeos le siguen siendo esquivos. En una reciente entrevista concedida al club, Ronaldo reafirmó su hambre: “Sigo creyendo en ese objetivo. Por eso he renovado por dos años más. Creo que seré campeón en Arabia Saudí“.
Su contrato es algo más que números: incluye un papel de embajador, 16 empleados a tiempo completo y un jet privado de 4 millones de libras. Si bien esto consolida su compromiso con la SPL y el Reino, también introduce una nueva dinámica jerárquica que parece inquietante para otras estrellas.
Mientras Ronaldo aspira tanto a trofeos como a un legado en Arabia Saudí, el Al Nassr debe equilibrar su fuerza gravitatoria con la moral de su elenco de apoyo. El club se enfrenta a un verano crucial de recalibración, tanto en el terreno de juego como entre bastidores.