El mundo del fútbol está de luto tras la desgarradora noticia de la trágica muerte de Diogo Jota a los 28 años. El delantero del Liverpool y de la selección portuguesa falleció en un accidente de tráfico en Zamora (España)
junto a
su hermano André Jota.
El Liverpool Football Club ha emitido un comunicado en el que expresa su consternación.
“El club ha sido informado de que el jugador de 28 años ha fallecido en un accidente de tráfico en España junto a su hermano André. El Liverpool FC no hará más comentarios en este momento y pide que se respete la privacidad de la familia, amigos, compañeros de equipo y personal del club de Diogo y André mientras intentan asimilar una pérdida inimaginable
“.
El comunicado concluye con la reafirmación por parte del club de su compromiso de apoyar a la familia Jota y a todos los afectados: “Seguiremos brindándoles todo nuestro apoyo”
Viaje a Inglaterra antes de la tragedia
Según el diario Marca, Jota y su hermano viajaban en coche a Inglaterra cuando se produjo el accidente. Las autoridades de Zamora están investigando el suceso y se esperan más detalles en las próximas horas
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Una estrella en ciernes que se ha ido demasiado pronto
Diogo Jota no era sólo un jugador de fútbol. Desde que pasó del Wolves al Liverpool en 2020, se convirtió en una pieza importante del ataque del equipo gracias a su energía inagotable, su colocación inteligente y sus remates mortales. Su juego con la selección portuguesa también demostró lo importante que era en la escena mundial.
Ha habido homenajes de aficionados, jugadores, equipos y directivos de todo el mundo. Han compartido su tristeza y han honrado a un jugador cuya pasión y talento inspiraron a millones de personas. Hay mucho silencio desde la Kop hasta el Estádio da Luz. Es triste decirlo, se truncó una vida joven y llena de potencial
Para siempre en el corazón del fútbol
El legado de Jota no se contará sólo en goles y asistencias, sino en los recuerdos que dio a los aficionados, los compañeros que levantó y la alegría que aportó al juego. Mientras la comunidad futbolística se une en el dolor, una cosa es cierta: Diogo Jota nunca caminará solo.