La Juventus acelera su persecución de Jadon Sancho, con el gigante italiano presionando para que se aclare en 48 horas si es factible un traspaso desde el Manchester United.
Las primeras negociaciones entre ambos clubes han sido fructíferas. Las conversaciones han explorado dos escenarios clave: un acuerdo directo en efectivo y un posible intercambio de jugadores. Aunque Sancho estaría dispuesto a afrontar un nuevo reto en la Serie A, sigue habiendo obstáculos importantes, entre ellos su actual salario en Old Trafford.
Sancho gana más de lo que la Juventus se siente cómoda pagando, con fuentes en Italia indicando un tope salarial de alrededor de 160.000 libras por semana. Se ha insinuado tímidamente que el internacional inglés podría plantearse una rebaja salarial, pero no se ha confirmado. Sin flexibilidad en este frente, los progresos podrían estancarse.
La preferencia del United es clara: quiere una venta al contado. Aunque han fijado un precio inicial de 25 millones de libras, las discusiones internas sugieren que podrían conformarse con una cifra en la región de 15-20 millones de libras para asegurar una salida limpia para un jugador que les costó 73 millones de libras en 2021. Una pérdida considerable, sí, pero que se considera necesaria, dada la irreparable ruptura de relaciones.
Otra posibilidad es un intercambio. Un posible contrapeso es Douglas Luiz, un centrocampista admirado por el equipo de contratación del United. El brasileño es visto como una solución lista para la Premier League que podría reforzar instantáneamente el centro del campo de Erik ten Hag sin romper el banco, un movimiento inteligente en una ventana financiera apretada.
La Juventus quiere cerrar rápidamente sus planes de verano, y la situación de Sancho es una ficha clave. Esperan una respuesta definitiva esta semana. En cuanto al United, el extremo no se presentará a la fase inicial de los entrenamientos de pretemporada, otro claro indicio de que lo que se pretende es una salida.
Que el acuerdo se materialice depende no sólo de las finanzas, sino también de los plazos. Y el tiempo corre.
