El ministro de Deportes de Irán descarta participar en el Mundial en medio del conflicto
Ahmad Donjamali, ministro de Deportes de Irán, ha descartado rotundamente la participación del país en el próximo Mundial de fútbol, alegando un conflicto en curso. Su decisión se produce tras los supuestos ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero.
“Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder, en ningún caso podemos participar en la Copa Mundial”, declaró Donjamali en una reciente entrevista televisiva.
Explicó con más detalle la postura del país, destacando las graves repercusiones a las que se enfrenta Irán.
“Teniendo en cuenta las acciones maliciosas llevadas a cabo contra Irán, se nos han impuesto dos guerras en un plazo de ocho o nueve meses, y varios miles de personas de nuestro pueblo han sido asesinadas”, continuó Donjamali. “Por lo tanto, definitivamente no tenemos ninguna posibilidad de tal participación”
A pesar del tono definitivo del ministro, la finalidad de esta decisión y si Irán boicoteará efectivamente el torneo siguen sin estar claras.
Invitación de Trump y preocupación del jefe de la Federación
Por su parte, el presidente de la FIFA , Gianni Infantino, reveló que el presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró durante una reunión una “sentida” invitación para que la selección iraní participe en el Mundial de Estados Unidos.
Mehdi Tadsch, el jefe de la Federación de Fútbol de Irán, se hizo eco de sentimientos similares, insinuando una posible retirada del torneo tras los incidentes protagonizados por el equipo nacional femenino durante la Copa Asiática en Australia.
“¿Qué persona sensata enviaría a su selección a Estados Unidos si el Mundial se volviera tan político como lo fue en Australia?” Cuestionó Tadsch.
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Polémica con la selección femenina iraní en Australia
La polémica se desató después de que la selección femenina iraní fuera eliminada de la fase de grupos de la Copa Asiática. Varias jugadoras permanecieron en Australia, recibiendo visados humanitarios tras ser escoltadas fuera de su hotel por la policía australiana.
Otras dos integrantes del equipo manifestaron posteriormente su negativa a regresar a su país. Sin embargo, según el ministro del Interior , Tony Burke, un jugador decidió finalmente regresar a Irán en el último momento. Burke confirmó que se había ofrecido asilo a todos los jugadores antes de su partida, pero muchos lo rechazaron por temor a sus familias en Irán.
Periodistas del “Sydney Morning Herald“, que acompañaron el vuelo nocturno de Sydney a Kuala Lumpur, informaron de una salida emotiva, con muchos jugadores llorando y abrazándose. Los observadores temían posibles repercusiones para las mujeres y sus familias a su regreso.
Al aterrizar en Kuala Lumpur, el embajador de Irán en Malasia estaba presente a la salida del avión. Mientras algunos funcionarios le saludaban, muchas jugadoras parecían calladas y tensas, fijas en sus teléfonos móviles. Está previsto que el equipo viaje de Malasia a Irán vía Turquía.
Las “Leonas” acapararon la atención internacional por su protesta silenciosa durante la Copa Asiática. En su primer partido de la fase de grupos, las jugadoras guardaron silencio durante el himno nacional, un gesto interpretado en Irán como un signo de desafío a los dirigentes de Teherán. A pesar de cantarlo en partidos posteriores, los medios de comunicación estatales los tacharon más tarde de “traidores”