Hace apenas un año, el papel de pivote en el centro del campo del Barcelona era una vulnerabilidad evidente, un rompecabezas al que le faltaba su pieza central después de que Sergio Busquets se marchara a la MLS. Oriol Romeu, de sólido rendimiento en el Girona, no pudo replicar ese impacto en el Camp Nou. La búsqueda de estabilidad dominó los titulares de cara a la temporada 2024/25.
Nombres como Joshua Kimmich, Mikel Merino, y Bruno Guimaraes circularon ampliamente. Pero el nuevo entrenador Hansi Flick sorprendió a los observadores: en lugar de buscar fichajes de relumbrón, se volvió hacia La Masía, y ganó a lo grande.
📶La Masía da un paso adelante
Flick confió a principios de temporada en dos graduados de la academia: Marc Bernal y Marc Casado. Con la baja de Frenkie de Jong en , los jóvenes se incorporaron a los primeros partidos de Liga. Bernal, de sólo 17 años, cautivó a aficionados y analistas por su aplomo e inteligencia posicional. Casado, menos vistoso pero fiable, le complementó con estabilidad defensiva y capacidad de pase.
Desgraciadamente, el ímpetu de Bernal se vio truncado por una lesión de rodilla que puso fin a la temporada. Pero el contratiempo despejó el camino a Casado, que aprovechó su momento y se ganó una convocatoria para la selección absoluta de España, un ascenso meteórico nacido de la necesidad y la confianza.
🔄De Jong regresa, Flick lo hace bien
Cuando De J ong regresó de su lesión, Flick tomó la audaz decisión de dejar a Casado en el banquillo. El holandés fue insustituible sobre el terreno de juego. Dominó los partidos de alta presión, ancló las transiciones y reafirmó su condición de núcleo cerebral del equipo.
Mientras tanto, Pedri recuperó su ritmo creativo bajo la dirección de Flick, ofreciendo esa chispa vertical tan necesaria. El equilibrio en el centro del campo, antes fracturado, ahora bullía de cohesión y fluidez táctica.
⚜el renacimiento de Eric García
Eric García, considerado en su día prescindible, se convirtió en otra solución para el pivote. En un principio se pensó en su fichaje por el Girona, pero se quedó y prosperó. Su polivalencia permitió a Flick utilizarlo tanto de pivote suplente como de lateral derecho, subrayando su renovación y su adaptabilidad táctica.
🎯La victoria táctica de Flick: estabilidad frente a fichajes
En lugar de perseguir el mercado de fichajes, la claridad táctica de Flick y su confianza en La Masía reconstruyeron lo que muchos veían como un núcleo roto. Hoy, el Barcelona cuenta con cuatro opciones legítimas de pivote – De Jong, Casado, García, y Pedri en rotaciones avanzadas – ofreciendo una base tan fuerte como cualquiera en La Liga.
Nota de apuestas
Se espera que el Barcelona muestre un mayor control del centro del campo en los partidos clave de esta temporada, lo que resulta ideal para los apostantes que busquen apoyos basados en la posesión, mercados de pases completados y escenarios de victoria a cero. La estructura de Flick sugiere más previsibilidad y resistencia en los partidos ajustados.
