Tórshavn (Islas Feroe) – La extraordinaria racha de clasificación de las Islas Feroe para el Mundial no muestra signos de desaceleración. Los hombres de Eyðun Klakstein se impusieron por un contundente 2-1 a la República Checa, sumando así su tercera victoria consecutiva en el Grupo E y manteniendo vivo el sueño de participar por primera vez en una Copa Mundial de la FIFA.
Noche histórica en Tórshavn
Las Islas Feroe, clasificadas en el puesto 136º del mundo, afrontaban el choque como grandes tapadas ante una selección checa 97 puestos por encima en la clasificación de la FIFA. Sin embargo, desde el pitido inicial, los anfitriones se negaron a dejarse intimidar. El tempranero gol de Árni Frederiksberg marcó la pauta de una primera parte definida por una presión intensa y una defensa disciplinada, el tipo de estructura compacta que se ha convertido en la marca de fábrica del equipo de Klakstein.
A pesar de la posesión del balón, los checos rara vez se sintieron cómodos. Matěj Vydra desperdició una ocasión de oro para abrir el marcador antes del descanso, al disparar fuera desde cerca tras una buena jugada por la izquierda. Václav Jemelka remató de volea a bocajarro y la frustración se apoderó del área técnica de Ivan Hašek.
Convertir la presión en historia
Pasada la hora de juego llegó por fin el gol de la victoria. Frederiksberg volvió a ser decisivo, internándose por la derecha y obligando a Matěj Kovář a realizar una gran parada. Instantes después, Hanus Sørensen desató el rugido más fuerte del estadio en años, al rematar a la red un recorte de Jákup Andreasen con un remate de primera intención que supuso el 1-0.
La República Checa replicó rápidamente por mediación de Adam Karabec, que aprovechó un balón suelto en el área para igualar el marcador. Pero el drama no había terminado. A falta de pocos minutos para el final, una confusión en la defensa checa hizo que Martin Agnarsson reaccionara con rapidez, introduciendo el balón en la portería vacía para sellar un famoso triunfo por 2-1.
El sueño sigue vivo
Este resultado supuso la primera victoria de la historia de las Islas Feroe sobre la República Checa y prolongó su buena racha en casa: sólo una derrota en sus siete últimos partidos en Tórsvøllur (3 victorias y 3 derrotas). Y lo que es más importante, se colocaron a un solo punto de los checos en la carrera por terminar entre los dos primeros, convirtiendo este grupo de clasificación en una de las historias más inesperadas de la campaña.
Gracias a su disciplina táctica, a su creciente confianza y a la pasión de su público, los hombres de Klakstein están demostrando que las naciones pequeñas aún pueden soñar a lo grande. Y mientras se desarrolla el drama de la clasificación para la Copa Mundial, pocos equipos disfrutarán de un viaje a Tórshavn.
Próxima cita: las Islas Feroe viajan para enfrentarse a Polonia, sabedoras de que otro resultado sorprendente podría hacer historia en el fútbol una vez más.

