El notable regreso del Elche
Tras dos años de ausencia, el Elche se aseguró su regreso a la Liga con una dominante victoria por 4-0 sobre el Deportivo en junio.
A pesar de ser la tercera ciudad más grande de la Comunidad Valenciana, el Elche es a menudo ignorado por los expertos, que pronosticaban su descenso inmediato. Sin embargo, bajo la batuta de Eder Sarabia, el equipo ha desafiado las expectativas, y actualmente ocupa el octavo puesto de la liga después de 10 jornadas.
El camino de un entrenador
El camino de Sarabia como entrenador fue poco convencional. Nacido en Bilbao, heredó el legado futbolístico de su padre, Manu Sarabia, una leyenda del Athletic Club. A diferencia de su padre, la carrera como jugador de Eder alcanzó su punto álgido en Tercera División. pensé que iba a ser futbolista, pero no fue así”, reconoce. En lugar de eso, se dedicó a entrenar, empezando en las categorías inferiores y ascendiendo en el Villarreal.
Aprender de los mejores
Para Sarabia fue fundamental la tutela de Quique Setién. Se conocieron cuando Sarabia tenía sólo ocho años, y Setién se convirtió en una segunda figura paterna. mi padre y Quique fueron mis dos padres futbolísticos”, afirma Sarabia. Su colaboración duró cinco años, en los que Sarabia ayudó a Setién en Las Palmas, el Real Betis y el Barcelona. A pesar de su tumultuosa etapa en el Barça, Sarabia valora positivamente la experiencia, sobre todo su relación con Lionel Messi. leo no es sólo el mejor de todos los tiempos, es probablemente el que mejor entiende [football]de todos los tiempos”, comenta.
Estilo y ética innovadores
En el Elche, Sarabia ha implantado un estilo innovador y ofensivo. A diferencia de muchos equipos ascendidos que juegan a la defensiva, el Elche se centra en un fútbol entretenido. tenemos una idea general y un modelo, pero nunca jugamos igual”, explica Sarabia. Su filosofía hace hincapié en la honestidad y la integridad, un valor inculcado por su padre. el fútbol es para listos, pero no para tramposos”, afirma. La visión a largo plazo de Sarabia para el Elche incluye un crecimiento sostenible y un legado duradero, independientemente de su mandato.

